Siete de las principales empresas del sector energético español —EDP España, Endesa, Enagás, Iberdrola, Naturgy, Redeia y Repsol— han trabajado de forma conjunta desde 2018 para avanzar en la integración de la naturaleza en la gestión empresarial y la toma de decisiones estratégicas del sector.
Como resultado de este proceso, las empresas presentan el informe «El capital natural y el sector de la energía español. Integración y valoración de la naturaleza en la gestión empresarial», que consolida una aproximación práctica y compartida que permite identificar y priorizar impactos y dependencias relevantes del sector energético en su relación con la naturaleza, desde una perspectiva de capital natural y con un claro enfoque aplicado al negocio.
El informe facilita un marco colaborativo que mejora la eficiencia, coherencia y comparabilidad para el sector energético español, que ayuda a comprender cómo las actividades energéticas interactúan con la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, y cómo dichas interacciones pueden traducirse en dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relevantes para el negocio, facilitando así su alineamiento con los principales marcos de reporte y divulgación.
Tomando como referencia el enfoque LEAP (Locate, Evaluate, Assess, Prepare) del Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), el trabajo se focaliza en los pasos Localizar y Evaluar, considerados críticos para construir una base sólida y coherente que permita, en etapas posteriores, avanzar hacia la identificación y posterior gestión de riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. El análisis incorpora de forma explícita la dimensión territorial, reconociendo que la materialidad de los impactos y dependencias está estrechamente vinculada a la sensibilidad ambiental de los entornos en los que operan las instalaciones energéticas.
Entre las principales conclusiones del informe se destacan:
- la identificación consensuada de actividades, subactividades, tecnologías y fases del ciclo de vida con mayor potencial de interacción con la naturaleza;
- el desarrollo de criterios técnicos comunes para priorizar impactos y dependencias relevantes desde una perspectiva sectorial;
- una aproximación metodológica compartida para caracterizar ubicaciones ambientalmente sensibles;
- y la mejora de la trazabilidad y comparabilidad de los análisis internos que realizan las empresas.
El ejercicio realizado no sustituye los análisis corporativos específicos, sino que actúa como un marco habilitador, sentando las bases para una toma de decisiones más fundamentada, mediante el desarrollo de criterios técnicos y territoriales comunes que integran progresivamente la naturaleza en la gestión estratégica empresarial. Este marco facilitaalas empresas avanzar con mayor eficiencia, rigor técnico y coherencia interna, respetando sus contextos operativos y regulatorios particulares. Asimismo, incorpora de forma transparente las principales limitaciones metodológicas, junto con líneas de mejora y evolución futura, lo que ofrece a las empresas una hoja de ruta realista y progresiva para seguir avanzando en la integración de la naturaleza en sus procesos de análisis, gestión y reporte.
En un contexto marcado por la evolución del marco normativo europeo —con la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa (CSRD, por sus siglas en inglés) y las Normas Europeas de Información de Sostenibilidad (ESRS), en particular el ESRS E4 sobre biodiversidad y ecosistemas—, el trabajo del GTCNE pone de relieve la complementariedad entre marcos regulatorios y voluntarios. La aproximación sectorial desarrollada contribuye a alinear procesos internos de análisis con los requisitos de divulgación, apoyando la aplicación del principio de doble materialidad y reforzando la calidad de la información de sostenibilidad.
Más allá de los resultados técnicos, el proceso pone en valor la colaboración empresarial como palanca de transformación y fuente de aprendizaje y para reducir la ambigüedad metodológica, construir un lenguaje técnico común y sentar bases sólidas para la integración progresiva de la naturaleza en la toma de decisiones empresariales. Ello pone en evidencia que el intercambio de conocimiento y la construcción de consensos permiten acelerar la integración estratégica de la naturaleza en el tejido empresarial.
Con este trabajo, del Grupo de Trabajo sobre Capital Natural y Energía, liderado por el Natural Capital Factory, hub español de Capitals Coalition, con el apoyo técnico de las consultoras Azentúa y Ecoacsa, se refuerza el papel del sector energético como actor clave en la transición hacia una economía más resiliente, competitiva y compatible con los límites ecológicos.


