Coincidiendo con la semana de conmemoración del Día Mundial de los Océanos, es oportuno señalar el papel fundamental que desempeñan los ecosistemas marinos saludables para la conservación de la biodiversidad, la regulación del clima y el bienestar humano. Sin embargo, restaurar estos ecosistemas a gran escala requiere no solo conocimiento científico, sino también marcos metodológicos sólidos que ayuden a responsables públicos, empresas e inversores a comprender, medir y comunicar el valor de la naturaleza.
Durante la Conferencia Final del proyecto Interreg Euro-MED ARTEMIS, nuestro compañero Enrique Álvarez, consultor sénior de Capital Natural y Biodiversidad de Ecoacsa, presentó la aplicación de la Contabilidad del Capital Natural (Natural Capital Accounting, NCA) en los cuatro pilotos de restauración de praderas marinas desarrollados en el marco de ARTEMIS en Grecia (Creta), Italia (Monfalcone y Cerdeña) y España (Menorca). La presentación mostró cómo los resultados de las actuaciones de restauración ecológica pueden traducirse en información útil para apoyar la gestión, la inversión y la toma de decisiones.
La intervención puso de manifiesto la necesidad de ir más allá del seguimiento ecológico tradicional y dotar a los responsables de la toma de decisiones de un marco común capaz de conectar el estado de los ecosistemas, los beneficios (servicios ecosistémicos) que proporcionan y el valor socioeconómico que generan. En este contexto, la Contabilidad del Capital Natural ofrece un enfoque estructurado para medir, monitorizar y valorar los activos ecosistémicos mediante estándares reconocidos internacionalmente.
La metodología desarrollada en ARTEMIS integra información sobre la extensión de los ecosistemas, su estado ecológico, los flujos de servicios ecosistémicos y su valoración económica. Este enfoque permite transformar los resultados de la restauración en información relevante para orientar decisiones de gestión, estrategias de inversión y futuros mecanismos de financiación de la naturaleza.
Uno de los mensajes clave de la presentación fue que la conservación de la biodiversidad representa una parte fundamental del valor generado por la restauración de las praderas marinas. Aunque el carbono azul sigue siendo un servicio ecosistémico relevante, las evaluaciones basadas exclusivamente en métricas de carbono pueden infravalorar los beneficios más amplios que proporcionan los ecosistemas mediterráneos de fanerógamas marinas.
El trabajo presentado también subrayó cómo la Contabilidad del Capital Natural puede contribuir a:
- Crear un lenguaje común que permita traducir los resultados de las actuaciones de restauración ecológica en información útil para apoyar la formulación de políticas públicas, la gestión y la toma de decisiones de inversión. Este enfoque está alineado con el Sistema de Contabilidad Ambiental y Económica de los Ecosistemas de las Naciones Unidas (SEEA EA), contribuyendo a establecer un lenguaje común entre la ecología, la economía y la toma de decisiones.
- Evaluar conjuntamente los beneficios asociados a la conservación de la biodiversidad y al carbono azul dentro de un único marco contable, proporcionando una visión más completa del valor generado por las actuaciones de restauración.
- Generar evidencia sólida que pueda respaldar el desarrollo de futuros mecanismos de financiación de la naturaleza, incluidos los sistemas de créditos de biodiversidad y de praderas marinas (seagrass credits), mediante información transparente, científicamente robusta y comparable a escala internacional.
- Demostrar que la conservación de la biodiversidad representa una parte significativa del valor generado por la restauración de las praderas marinas mediterráneas, poniendo de relieve la importancia de ir más allá del carbono como único indicador a la hora de evaluar los resultados de la restauración.
Más información sobre ARTEMIS: https://artemis.interreg-euro-med.eu/



